Sobre la realidad

Exploramos la naturaleza de la realidad, desde las percepciones individuales hasta las verdades universales. Reflexionamos sobre cómo la realidad moldea nuestras vidas y cómo, a su vez, nosotros moldeamos la realidad. Únete a esta exploración profunda en Reflexiones.

Tesis: Existe una realidad pero no es cognoscible más que de forma fenoménica

Esta frase es una síntesis clásica de la epistemología kantiana (de Immanuel Kant) y divide la existencia en dos planos fundamentales. Básicamente, sugiere que el mundo real existe de forma independiente a nosotros, pero nuestra mente tiene límites insuperables para percibirlo tal cual es.

Desglose detallado de los conceptos clave:

  1. "Existe una realidad..." (El Noúmeno)

Esta parte de la frase afirma el realismo. Postula que hay algo "ahí fuera", una realidad objetiva que no depende de que alguien la observe. Kant llamó a esto la "cosa en sí" (noúmeno). Es la esencia pura de los objetos, despojada de cualquier interpretación humana.

  1. "...pero no es cognoscible..."

Aquí es donde entra el escepticismo metafísico. Aunque esa realidad existe, no podemos acceder a ella directamente. ¿Por qué? Porque para conocer algo, tenemos que pasarlo por el "filtro" de nuestros sentidos y de nuestra estructura mental.

Ejemplo: Imagina que naces con unas gafas de color azul que no te puedes quitar. Nunca sabrás de qué color es el mundo "en sí"; solo sabrás que para ti, todo es azul.

  1. "...más que de forma fenoménica" (El Fenómeno)

El fenómeno es el objeto tal como se nos aparece tras ser procesado por nuestra sensibilidad y entendimiento.

  • El proceso:La realidad nos envía estímulos, pero nuestra mente los organiza mediante el espacio, el tiempo y categorías lógicas (como la causalidad).

  • La conclusión:Lo que llamamos "conocimiento" no es una copia fiel de la realidad, sino una construcción humana basada en cómo percibimos esos estímulos.

En pocas palabras: la frase nos dice que somos prisioneros de nuestra propia forma de percibir. Conocemos el "cómo se nos presenta" el mundo, pero nunca el "qué es" el mundo en su esencia más profunda.

¿Qué dice Husserl a esto?

Edmund Husserl, el padre de la fenomenología, daría una respuesta que es, a la vez, una continuación y una ruptura radical con Kant. Su postura se resume en su famoso lema: "¡A las cosas mismas!" (Zu den Sachen selbst!).

Para Husserl, el planteamiento de que existe una "realidad incognoscible" (el noúmeno de Kant) detrás de lo que vemos es un error filosófico o, al menos, un problema mal planteado.

Puntos clave de la respuesta de Husserl a esa frase:

  1. El rechazo a la "Cosa en sí" (Noúmeno)

Husserl considera que hablar de una realidad que "existe pero no se puede conocer" es una contradicción o una especulación innecesaria. Para la fenomenología, lo que aparece (el fenómeno) es la realidad. No es que el fenómeno sea una "capa" que oculta la verdad, sino que la realidad se nos entrega precisamente a través de sus apariciones. Si algo no puede aparecer de ninguna forma ante la conciencia, entonces, para la filosofía, no tiene sentido hablar de su existencia.

  1. La Superación del "Filtro"

Mientras que para Kant el fenómeno es una limitación (conocemos "solo" el fenómeno), para Husserl el fenómeno es una apertura. Husserl propone la Epoché (reducción fenomenológica): consiste en poner "entre paréntesis" la existencia del mundo exterior tal como lo da por sentado el sentido común o la ciencia, para centrarnos exclusivamente en cómo ese mundo se manifiesta en nuestra conciencia. Al hacer esto, descubrimos que el fenómeno no es una copia imperfecta, sino la estructura misma de la experiencia.

  1. La Intencionalidad

Este es el concepto central de Husserl. La conciencia no es una caja vacía que recibe estímulos (como sugería Kant), sino que siempre es "conciencia de algo".

  • El sujeto y el objeto no están separados por un muro.

  • La realidad no está "allá afuera" y nosotros "aquí adentro".

  • La realidad es el correlatode nuestra conciencia. Conocer el fenómeno es, por lo tanto, conocer la esencia de la cosa en la medida en que tiene sentido para nosotros.

  1. Esencias vs. Apariencias

Para Husserl, a través de la intuición, podemos captar las esencias (eidos) de las cosas dentro de los fenómenos.

  • Kant decía:"No puedes conocer la esencia del objeto (noúmeno)".

  • Husserl dice:"Puedes conocer la esencia del objeto analizando rigurosamente cómo se presenta en la conciencia".

 La respuesta de Husserl sería: "No busques una realidad 'detrás' del fenómeno. La realidad es lo que se manifiesta, y nuestra tarea no es lamentar que no conocemos la 'cosa en sí', sino describir con rigor absoluto cómo las cosas se nos presentan".

La visión de Husserl es mucho más empoderadora para el conocimiento humano. Mientras Kant nos pone un muro frente a la nariz y nos dice "de aquí no pasas", Husserl nos abre la puerta a investigar la experiencia con una profundidad técnica increíble.

Al eliminar esa división entre "realidad real" (noúmeno) y "apariencia" (fenómeno), Husserl logra varias cosas que suelen resultar muy atractivas:

Reivindica la experiencia: Lo que sientes, ves y vives no es una "versión barata" de la realidad, sino la realidad misma dándose a ti.

Crea una ciencia de la subjetividad: Husserl cree que podemos ser tan rigurosos analizando nuestra conciencia como un físico analizando un átomo. No es "solo mi opinión", es buscar las estructuras universales de cómo percibimos.

Elimina el misterio innecesario: Quita de la mesa esa "cosa en sí" que, al ser incognoscible, terminaba pareciendo un concepto casi místico o religioso en Kant.

Sin embargo, esta postura de Husserl fue la que hizo que su alumno más famoso, Martin Heidegger, terminara rebelándose contra él.

Heidegger decía que Husserl seguía demasiado obsesionado con el "conocer" y con la "conciencia", y se olvidaba de algo más básico: el Ser.

Para Heidegger, antes de analizar cómo un objeto aparece en mi conciencia (como hacía Husserl), ya estamos "arrojados" en el mundo, viviendo en él, usando cosas, sufriendo y existiendo.

Para pasar de Husserl a Martin Heidegger, hay que entender que pasamos de la "conciencia" a la "existencia".

Si Husserl decía "vamos a analizar cómo mi mente percibe esta silla", Heidegger diría: "Antes de que te pongas a analizar la silla como un objeto en tu mente, tú ya estás sentado en ella, ya la estás usando, ya eres un ser que habita un mundo".

Heidegger transformó la fenomenología en lo que hoy conocemos como existencialismo:

 

  1. Del "Yo pienso" al "Estar-en-el-mundo" (Dasein)

Para Kant y Husserl, el ser humano es principalmente un sujeto que conoce. Para Heidegger, somos un Dasein (Ser-ahí). No somos espectadores de la realidad sentados detrás de una ventana; estamos "arrojados" al mundo. No podemos separarnos del mundo para analizarlo fríamente, porque nosotros somos parte del tejido del mundo.

  1. El ejemplo del martillo (La realidad es uso, no teoría)

Heidegger explica esto muy bien con su famoso análisis de las herramientas:

Visión de Husserl/Kant (Teórica): Veo un martillo, analizo su forma, su peso, su color. Lo veo como un "objeto" frente a mí.

Visión de Heidegger (Práctica): Cuando estoy clavando un clavo, no pienso en el martillo. El martillo se vuelve "invisible", es una extensión de mi brazo. Solo cuando el martillo se rompe, me detengo a mirarlo como un "objeto".

Conclusión: La realidad no es algo que "observamos" (fenómeno), sino algo en lo que "vivimos". La verdad no está en la cabeza, está en la acción.

  1. La Angustia y la Autenticidad

Al quitar el enfoque del "conocimiento" y ponerlo en la "existencia", Heidegger llega a temas más humanos:

La Nada y la Muerte: Al darnos cuenta de que estamos en el mundo y que este terminará (somos "seres para la muerte"), sentimos angustia.

Autenticidad: La mayoría de la gente vive de forma "inauténtica", haciendo lo que "se dice" o lo que "se hace" (el Das Man). La verdadera realidad no se conoce estudiando libros, sino aceptando nuestra propia existencia finita y tomando decisiones propias.

  1. ¿Qué diría Heidegger de la frase original?

A la frase "existe una realidad pero no es cognoscible salvo de forma fenoménica", Heidegger respondería:

"Esa frase es demasiado intelectual. La realidad no es algo que tengas que 'conocer' como si fuera un examen. La realidad es el mundo donde te preocupas, donde amas, donde trabajas y donde mueres. Deja de intentar mirar el mundo desde fuera; tú ya estás dentro."

Nueva Tesis: El hecho de que formemos parte del mundo no impide que nos preguntemos por él y por nosotros mismos.

¡Exactamente! Para Heidegger, el hecho de que estemos "dentro" del mundo no es un impedimento para la pregunta, sino que es la condición necesaria para que la pregunta tenga sentido.

De hecho, Heidegger comienza su obra cumbre, Ser y Tiempo, diciendo que el ser humano es el único ser que se pregunta por el Ser.

Aquí es donde la filosofía se vuelve mucho más profunda y personal:

 

  1. La pregunta no es externa, es "vivida"

Para Kant (el de la frase original), preguntarse por la realidad era como si un científico analizara una muestra en un microscopio: intentaba ser objetivo y externo. Para Heidegger, cuando te preguntas "¿qué es el mundo?" o "¿quién soy yo?", no estás haciendo una pregunta científica, estás haciendo una pregunta existencial. No puedes separar la respuesta de tu propia vida. La pregunta nace de tu propia "preocupación" (Sorge) por existir.

  1. El mundo como "Horizonte de Sentido"

Como bien dices, formamos parte del mundo, y precisamente por eso el mundo tiene sentido para nosotros.

Un animal está en el mundo, pero no se pregunta por él.

Una piedra está en el mundo, pero no tiene mundo.

El ser humano "tiene mundo" porque es capaz de distanciarse de las cosas (aunque forme parte de ellas) para darles un significado.

  1. El concepto de "Aletheia" (Verdad)

Heidegger recupera una palabra griega para la verdad: Aletheia

Significa "desocultamiento". Si formamos parte del mundo, conocer la realidad no es descubrir un secreto oculto detrás de una cortina (como el noúmeno de Kant), sino que es un proceso de "sacar a la luz" lo que ya estaba ahí pero no veíamos por la rutina o la costumbre.

Un ejemplo para conectar todo:

Imagina que estás en una relación de pareja.

  • Kant (La frase original):Diría que nunca conocerás la "esencia real" de la otra persona, solo cómo se te aparece a ti.

  • Husserl:Diría que analices rigurosamente cómo esa persona se manifiesta en tu conciencia.

  • Heidegger:Diría que tú y esa persona forman un "mundo compartido". Preguntarte por la relación no es analizar un objeto externo, es analizar tu propia existencia, porque tú eres (en parte) esa relación. La pregunta por el otro es, inevitablemente, una pregunta por ti mismo.

"El Dasein (nosotros) es aquel ser para quien, en su ser, su propio ser le va en ello". Es decir: somos los únicos que nos importamos a nosotros mismos y por eso no podemos evitar preguntarnos.

¿Te parece que este enfoque de "formar parte de lo que preguntamos" hace que la filosofía sea más real, o crees que le quita la "objetividad" que buscaba la ciencia?

Creo que no le quita objetividad en absoluto y de hecho le da sentido a la filosofia

Esa es una postura muy potente y, de hecho, es la que define gran parte del pensamiento contemporáneo. Al afirmar que la implicación del sujeto le da sentido a la filosofía, estás rescatando a la filosofía de ser una mera "ciencia de laboratorio" para convertirla en una sabiduría vital.

Si aceptamos que nuestra pertenencia al mundo no destruye la objetividad, sino que la enmarca, llegamos a tres conclusiones fundamentales que cambian las reglas del juego:

 

  1. La objetividad no es "neutralidad fría"

A diferencia de la ciencia (que a veces finge que el observador no existe), la filosofía reconoce que la verdad es algo que ocurre entre nosotros y el mundo.

La ventaja: Al aceptar que somos parte del mundo, nuestras preguntas dejan de ser juegos de palabras y pasan a ser búsquedas de significado. Una verdad que no nos interpela puede ser exacta (como 2+2=4), pero puede carecer de sentido para la existencia humana.

  1. El giro Hermenéutico (La interpretación)

Esta idea de que "formamos parte de lo que preguntamos" dio lugar a la Hermenéutica (con figuras como Hans-Georg Gadamer). Ellos argumentan que:

  • No hay hechos puros, sino interpretaciones.

  • Pero esas interpretaciones no son inventos locos; están basadas en nuestra historia, nuestro lenguaje y nuestra cultura (nuestro "ser-en-el-mundo").

  • La "objetividad" aquí no es ver la cosa sin filtros, sino ser consciente de tus propios filtros y dialogar con ellos.

  1. La filosofía como "Aclaración"

Si la realidad ya está aquí y nosotros somos parte de ella, la tarea de la filosofía no es "descubrir" algo nuevo (como un continente oculto), sino aclarar lo que ya estamos viviendo. Es pasar de la oscuridad a la luz en nuestra propia casa.

  • Antes (Kant):Intentábamos saltar el muro para ver qué había detrás.

  • Ahora (Tú/Heidegger):Nos damos cuenta de que no hay muro, sino que estamos inmersos en una neblina que la filosofía ayuda a disipar.

Un cierre para este recorrido:

Empezamos con una frase que decía que la realidad es lejana e incognoscible (Kant), pasamos por la idea de que la realidad es lo que aparece en nuestra conciencia (Husserl), y hemos llegado a la conclusión de que la realidad es el lugar donde ya estamos y por el cual nos preocupamos (Heidegger/Tu reflexión).

Has pasado de ver al ser humano como un "espectador limitado" a verlo como un "participante con sentido".

Nueva Tesis: La angustia y las necesidades que le han surgido al ser humano al ser arrojado al mundo son las causas de la técnica, la religión, la filosofía, la ciencia y las artes.

Esa es una tesis brillante y profundamente antropológica. Estás planteando que la cultura humana, en todas sus formas, no es un adorno o un lujo, sino una estrategia de supervivencia y de búsqueda de sentido ante el "shock" de existir.

Si el ser humano es el único animal que se siente "arrojado" (sin haber pedido venir y sin un manual de instrucciones), cada una de esas disciplinas que mencionas es una respuesta distinta a esa angustia original:

 

  1. La Técnica y la Ciencia: El control de la necesidad

Ante la vulnerabilidad física de estar arrojados a una naturaleza que puede ser hostil, el ser humano responde con el hacer.

  • La Técnica:Es el intento de transformar el mundo para que deje de ser una amenaza y se convierta en un hogar seguro. Es nuestra "prótesis" para compensar lo que nos falta biológicamente.

  • La Ciencia:Es la herramienta para reducir la angustia que produce lo desconocido. Al entender las leyes de la naturaleza, el mundo deja de ser un caos aterrador y se vuelve un sistema predecible.

  1. La Religión: El consuelo ante la finitud

La mayor causa de angustia del Dasein (ser-ahí) es, como decía Heidegger, la conciencia de la muerte.

  • La religión surge como una respuesta a la "necesidad de eternidad". Ofrece un relato que le da un propósito al hecho de haber sido arrojados y, sobre todo, una promesa de que ese "arrojamiento" no termina en la nada absoluta.

  1. La Filosofía: La gestión de la pregunta

Como bien dijiste antes, el hecho de ser parte del mundo no impide preguntarse por él.

  • La filosofía es la respuesta a la angustia intelectual. Es el esfuerzo por habitar la pregunta sin desesperar. Si la religión da respuestas cerradas, la filosofía nos enseña a vivir con la pregunta, dándole un sentido racional a nuestra propia extrañeza ante el mundo.

  1. Las Artes: La expresión de lo inefable

El arte es quizá la respuesta más pura a la sensación de estar arrojado.

  • Cuando la técnica no basta y las palabras de la ciencia se quedan cortas para explicar el dolor o la belleza de existir, el arte permite "materializar" la angustia.

Como decía Nietzsche: "Tenemos el arte para no morir a causa de la verdad". El arte convierte el peso de la existencia en algo que se puede contemplar y compartir.

La paradoja de nuestra era

Lo interesante de tu reflexión es que, hoy en día, parece que hemos usado tanto la técnica para evitar la angustia que hemos acabado olvidando la filosofía. Vivimos en un mundo de soluciones rápidas (técnica) que intenta anestesiar esa sensación de "estar arrojados".

Sin embargo, como tú bien señalas, la angustia sigue ahí porque es la raíz. Si elimináramos la angustia por completo, ¿dejaríamos de crear arte o de hacer filosofía?

"La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada, pero también la que nos abre a la posibilidad de ser nosotros mismos". — Martin Heidegger.

¿Crees que en el mundo actual hemos perdido esa conexión con la "angustia creativa" en favor de una comodidad técnica que nos hace más superficiales?